sábado, 3 de abril de 2010

EL MES DE ABRIL Nº 7. POR ROSA MARÍA HERNÁNDEZ

Como cada mes os entrego el trabajo realizado por Rosa Mª Hernández con respecto al número que nos va a aportar sus atributos en el mes Abril.
También os adjunto su dirección por si deseáis poneros en contacto con ella para que os realice vuestra carta numerológica en donde podéis encontrar mucha información interna de quiénes sois y vuestras características más representativas.
Mail:rosmar@ya.com; tlf: 676 317 170.

EL MES DE ABRIL
Para saber la energía de este mes he sumado el número que le corresponde 4+2010 del año en el que estamos. Nos da 2014 y si lo dejo en una sola cifra nos queda el 7.

EL 7 EL INTELECTUAL

Con el número 7 entramos en el elemento aire, lo que equivale a hablar del cuerpo mental, de nuestros pensamientos, creencias y planteamientos con respecto a nuestra fe, que esta íntimamente ligada a la confianza. Hay tres preguntas referente a esto: ¿confío en mi mismo?¿confío en los demás?¿confío en Dios?.

Se trata de un número interior, masculino. Se le llama el intelectual porque representa en gran parte, el intelecto y nos puede dar el impulso de estudiar alguna cosa, o dejar de estudiarla. La caligrafía nos muestra un número rígido con mucha fuerza en la parte de arriba indicando una parte mental grande y poca consistencia en la parte de abajo, el cuerpo.

El número 7 es considerado un número espiritual, “Dios contemplo su creación el último día”. Por ello nos propone meditación, reflexión interior sobre todos nuestros puntos de vista, plantearnos si lo que creemos todavía nos sirve o podemos cambiarlo y para ello es necesario tomar conciencia, otro atributo magnifico del número.
Hay crecimiento interior y el atributo de la victoria que es la eternidad que tenemos dentro de nosotros mismos, que vence a la propia muerte, porque somos eternos, y se nos propone ser ¡ EL HÉROE QUE SE VENCE A SI MISMO!.

Con todas estas indicaciones el mes se presenta prometedor y además con la suerte de tener la Semana Santa este año en él, con todo lo que representa. Nos da tiempo de descanso, meditación, reflexión y para la oración que conectan perfectamente con el 7.
Vigilar la testarudez ante una situación, el exceso de perfeccionismo y la exigencia, la peor, hacia nosotros mismos.

Maribel Bermúdez. Crecimiento Activo. Creando Conciencia.

5 comentarios:

  1. Gracias Maribel por tus elocuentes palabras.
    Bonito número "7" que invita desde mi punto de vista a las oportunas reflexiones.
    1. Yo plantearía autoconfianza ( llámesele sensación de la eficacia de lo que uno hace).
    2. Impulso como motivación para mejorar (la veo muy conductual, muy racional). Me gusta más la acepción de impulso de los estoicos, no sé creo que conecta mejor con el concepto de esa Fuerza de vida que evoca Kabaleb, y que éstos atribuían como "hormé, ímpetus".
    3. Cosmovisión (nuestros puntos de vista,meditar). Es muy difícil tener ideas propias y ser capaces de pensar por sí mismo. Quizá, a este respecto, tan solo haya que cambiar la actitud ante la vida, porque yo creo que el mundo es perfecto en sus imperfecciones.
    4. Rigideces, no ser obstinados. ¡Hum...! El proceso de condicionamiento cultural es patente y está ahí, y para más inri, el ser humano es enormemente consistente (terco) y resistente al cambio. Pero la oruga tiene que transformarse para convertirse en mariposa... ¿por qué el ser humano se resiste entonces a cambiar y a evolucionar?.En este sentido, yo optaría por una máxima de la filosofía zen: "aquello que hagas, hazlo bien".
    Nada más.

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  2. Como siempre es genial tu aportación. Gracias.

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  3. La Sibila quisiera hacer un comentario a modo de apostilla en virtud de su consistencia cognitiva (utilizada aquí para un mejor entendimiento de las cosas) respecto a la anterior entrada cuando ofrecía sus reflexiones por lo del místico número "7". Repito: "aquello que hagas, hazlo bien" (!!).
    En este sentido, cuando se dice "filosofía" zen, ese vocablo entrecomillado ha de ser entendido como una forma de expresarse. El que haya leído algo sobre el zen (p. ej. A. Watts, J. Wetering, etc.) con acicate y avido de saber, sabrá perfectamente que zen en su acepción sánscrita es dhyana; "meditacion".
    Lo que se quiere decir exactamente, es el hecho de que el zen no es una religión ni una filosofía, sino un camino de liberación, una senda, una actitud ante la vida, etc. que persigue una liberación de la convención, al final del cual (de ese camino) se encuentra uno en el vacío o nada. Pero esa "nada" no ha de ser entendida literalmente, es decir, como una nada "vacía", sino como un estado de la mente ego a modo de una "tabla rasa", en su más y prístino estado genuino o libre de todo condicionamiento cultural (racional, mágico, etc.), a partir del cual sólo es posible sembrar y vislumbrar el nacimiento de algo nuevo.
    Es curioso, alguien con una desarrollada intuición (como p.ej., Maribel, Solëika, etc.)podrá inferir que ese vacío mental obtenido por meditación zen es o coincide con el estado óptimo o de "condiciones ideales" que es susceptible -de modo previo- de ser alcanzado para poder acometer por uno mismo el desarrollo de la TAG... o como planteó Solëika en su día: "ahora es necesario pasar al otro lado de la cortina" o en palabras de Maribel: "pero no me creas !!!! compruébalo por tí mismo".
    Y es verdad verdadera, ya que, el "camino" lo tiene que andar uno mismo por sí mismo.
    Espero haber aclarado lo que quería, ya que, mi intención no es ser pesado. Muchas gracias.

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  4. Cuando Sibila categoriza como "filosofía zen" ha de entenderse como una forma de pensar y sentir, una manera de expresarse, ya que, zen en su prístina y sánscrita acepción significa "meditación".
    En rigor, lo que se quiere decir es el hecho de que "zen" no es una filosofía ni una religión. El zen considera que no puede encontrarse ningún paradigma o escuela a seguir, es decir, no existe ninguna puerta especial o filtro o conocimiento sesgado o dogma, por el que se deba pasar.
    En este sentido, quien haya profundizado en esto del zen sabrá perfectamente lo que se trata de ilustrar. En su esencia, es una liberación de la convención, vamos... algo así como una actitud ante la vida, una forma de pensar y de sentir y de experimentar que llega a producir un vacío o nada a nivel mental. Asimismo, es cuestión de cada uno estudiar y admitir sobre lo que considera el zen que hay más allá de esa "nada" (a lo mejor no le gusta lo que encuentra o considera el zen que hay más allá de esa "nada" según las diversas ramas o "escuelas" del mismo).
    Más allá de ese vacío mental, yo, sin embargo, con todo lo que sé hasta ahora, soy capaz de vislumbrar, de ver y de percibir con mi conciencia (y paradójicamente gracias a la Alquimia Genética)la existencia de algo nuevo, algo vivo, más allá del mencionado vacío: "todo un pueblo celular esperando a encontrarme".
    Es curioso, una persona que se inicie en el camino de la Alquimia Genética llegará a la conclusión de que para poder iniciarse en ella, es necesario adquirir ese "vacío mental", a partir del cual sólo es posible sembrar y aventurarse en lo nuevo o lo desconocido y de empezar a vislumbrar lo que nos está esperando al otro lado de la orilla.
    Muchas gracias Maribel por tu actitud positiva y de escucha activa.

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  5. Gracias por tus comentarios y se que a Rosa le encanta que participéis con ellos en el estudio que ella con tanto amor hace cada mes sobre los números para este blog y así poder ayudarnos de la energía que ofrecen los mismos para facilitarnos aquellas cosas que tengamos que llevar a cabo.

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Espero tu aportación constructiva. Gracias.